TACP: sanciones del tenis en 2024 y cómo se instruyen

Updated julio 2026
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Documento oficial del programa TACP abierto sobre mesa con pelotas de tenis

Qué cubre el Tennis Anti-Corruption Program

Le expliqué una vez a un amigo que el TACP era «las reglas que dicen a los jugadores profesionales qué no pueden hacer con las apuestas» y él me preguntó: «¿Y los entrenadores? ¿Y los fisios?». Muy buena pregunta. El TACP no es sólo para jugadores, y eso es precisamente lo que lo convierte en un instrumento serio y no en una declaración cosmética.

El Tennis Anti-Corruption Program es el conjunto normativo que regula la conducta de todas las personas acreditadas en el circuito profesional en relación con apuestas, manipulación de partidos, acceso a información privilegiada y relaciones comerciales con operadores de apuestas. Jugadores, sí, pero también entrenadores, personal médico, árbitros, staff de torneo, oficiales y cualquier persona con credencial dentro del ecosistema competitivo.

Las normas cubren comportamientos muy específicos: prohibición de apostar sobre partidos de tenis profesional, prohibición de recibir pagos de operadores sin autorización, prohibición de compartir información privilegiada con personas externas, prohibición de modificar deliberadamente el esfuerzo competitivo por razones no deportivas. Cada una de esas prohibiciones tiene consecuencias escalonadas según la gravedad del caso, desde multas económicas hasta sanciones de por vida.

El TACP cubre a todos los individuos acreditados por la ATP, WTA, ITF y los cuatro Grand Slams: jugadores, entrenadores, agentes, personal médico, fisios, árbitros e incluso el entorno familiar cuando viaja con acreditación. Esa amplitud es deliberada, porque la experiencia de la ITIA muestra que la corrupción rara vez llega al jugador de forma directa. Llega antes a alguien de su entorno, y sólo después, si hay terreno fértil, alcanza al propio competidor. Cerrar el perímetro desde el primer contacto es la estrategia que el TACP adoptó desde su creación y que la ITIA ha reforzado año tras año con recursos crecientes dedicados a la formación preventiva.

Sanciones del TACP en 2024

El último ejercicio completo con cifras consolidadas publicadas es 2024. Ese año, el TACP de la ITIA sancionó a 34 personas por amaño de partidos y delitos relacionados con apuestas ilegales en tenis. La cifra incluye jugadores de distintos niveles del circuito, personal no deportivo y oficiales con acreditación.

Treinta y cuatro sanciones en un año es una cifra significativa por dos razones. La primera es que cada una de esas sanciones representa meses o años de investigación previa: entre la detección de una alerta y la decisión final del tribunal disciplinario puede transcurrir un periodo largo durante el cual la investigación recopila pruebas, toma declaraciones y construye el expediente. Las 34 sanciones de 2024 son el resultado de trabajo iniciado en 2022, 2023 o incluso antes.

La segunda razón es la composición del conjunto. La mayoría de las sanciones TACP no afectan a jugadores del Tour principal, sino a jugadores de niveles inferiores —Challenger, Futures e ITF— y a personal no deportivo. Eso es coherente con los datos de IBIA sobre concentración de alertas en niveles bajos del circuito, y refuerza la idea de que el problema del tenis es estructural más que individual: no es que haya jugadores corruptos repartidos aleatoriamente por el circuito, es que hay condiciones económicas que concentran el riesgo en determinados estratos.

El TACP sanciona sobre un espectro amplio: desde jugadores que aceptan cobrar por tirar un partido hasta entornos que facilitan información privilegiada sobre lesiones. El expediente se instruye en régimen cerrado, con audiencia ante el panel independiente, y la decisión se publica después con detalle suficiente para que el circuito entienda el razonamiento sin exponer pruebas sensibles.

Las 34 sanciones impuestas por el TACP en 2024 cubren un abanico amplio de conductas que va desde el amaño directo hasta la no colaboración con investigaciones previas, y confirman que el programa funciona con recursos suficientes para cerrar casos complejos dentro de plazos razonables.

Cómo se instruye un caso TACP

El proceso de instrucción de un caso TACP tiene varias fases bien definidas y vale la pena conocerlas para entender por qué las noticias sobre sanciones aparecen con retraso respecto a los partidos que las originan.

La fase inicial es la detección. Una alerta llega a la ITIA desde IBIA, desde un operador directo, desde otro regulador nacional o desde el canal interno «The Line». En la fase siguiente, un investigador revisa la información y decide si hay elementos suficientes para abrir expediente formal. Muchas alertas se cierran en esta fase porque el patrón anómalo tiene explicación legítima: una lesión, un cambio de condiciones, una concentración de apuestas profesionales sin irregularidad.

Cuando el expediente se abre, empieza la fase de investigación propiamente dicha. El equipo recopila pruebas, toma declaraciones, coteja datos técnicos del partido con información externa, analiza comunicaciones si procede y construye el caso. Esta fase puede durar meses. Cuando la investigación concluye con cargos, el caso pasa al tribunal disciplinario del TACP, que es un órgano con independencia formal dentro de la ITIA y que resuelve tras audiencias donde la persona acusada puede presentar su defensa. Sólo después de la decisión del tribunal, la sanción se hace pública.

La ITIA realizó en 2024 más de 2.700 sesiones de formación para jugadores, entrenadores y staff, y más de 15.000 personas completaron el curso TIPP en línea. Esa actividad formativa es la cara preventiva del programa y explica por qué una parte de los casos se resuelven con sanciones educativas antes que con expulsiones, sobre todo cuando la infracción se debe a desconocimiento y no a intención.

El proceso típico arranca con una alerta —interna o derivada de IBIA— que pasa a investigación. Si hay indicios suficientes, el caso escala a cargos formales y el jugador recibe notificación con plazo para alegar. La audiencia se celebra ante un tribunal de tres miembros, y la decisión se puede recurrir ante el Sport Resolutions o el TAS según la gravedad. Todo el circuito se construyó para que la presunción de inocencia se respete hasta el final, y esa es la razón de que los casos tarden meses en cerrarse.

El derecho a defensa legal está garantizado en cada fase del proceso, y el jugador puede elegir representación propia o acogerse a los servicios de asistencia que ofrece la propia ATP a través de sus canales oficiales de apoyo al jugador profesional.

Reincidencia y sanciones de por vida

Las sanciones del TACP están diseñadas con escalado. Una primera infracción leve puede resolverse con multa económica y periodo corto de suspensión. Las infracciones graves desde la primera ocurrencia —manipulación directa de partidos, acceso pagado a información privilegiada, participación en estructuras de amaños— derivan en suspensiones prolongadas de varios años o directamente en sanciones de por vida.

La reincidencia agrava las sanciones de forma automática. Un jugador sancionado por una infracción leve y que reincide en la misma conducta puede recibir una sanción de por vida incluso aunque la segunda infracción sea del mismo tipo que la primera. El sistema funciona con la lógica de que la segunda oportunidad se da sólo a quien demuestra capacidad de corregir, y la reincidencia demuestra lo contrario.

Una sanción de por vida tiene un peso jurídico real: prohíbe al sancionado participar en cualquier torneo organizado bajo el paraguas de los organismos que financian la ITIA —ATP, WTA, ITF, Grand Slams— lo que en la práctica equivale al circuito profesional completo. También prohíbe ejercer como entrenador registrado o acceder como staff técnico a esos torneos. El cluster sobre informe IBIA 2025 muestra cómo se conectan los datos de alertas con las sanciones derivadas.

La reincidencia dentro del TACP pesa mucho. Una segunda infracción por el mismo tipo de conducta casi siempre eleva la sanción a suspensión de por vida, incluso cuando la primera fue leve. La razón es disuasiva: el programa quiere que la primera advertencia sea suficiente, y penaliza con dureza a quien elige no corregir el rumbo tras haber sido avisado una vez.

¿El TACP cubre también a árbitros y staff?

Sí. El programa se aplica a todas las personas con credencial dentro del circuito profesional, incluyendo árbitros, oficiales, personal médico, entrenadores, fisioterapeutas y staff técnico de torneo. En 2025 se sancionó a seis árbitros derivados específicamente de información aportada por IBIA, lo que confirma que la vigilancia no se limita a los jugadores. La lógica del programa es que cualquier persona con acceso a información privilegiada sobre partidos, condiciones o lesiones puede influir indirectamente en el resultado, y por tanto debe estar bajo el mismo marco normativo.

¿Una sanción de por vida es realmente definitiva?

En términos prácticos, sí. Las sanciones de por vida del TACP prohíben al sancionado participar en cualquier actividad competitiva o de apoyo dentro del circuito profesional organizado bajo ATP, WTA, ITF o Grand Slams. Existen procedimientos formales de revisión y apelación ante instancias superiores, pero las sanciones de por vida confirmadas tras agotar las vías de recurso son definitivas a efectos prácticos. La persona sancionada queda excluida del ecosistema competitivo profesional sin retorno viable.

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